Por problemas en el país para conseguir repuestos el carro sigue accidentado, como aquí en mi país Venezuela tenemos que vivir el día a día, tuve que optar para llegar al trabajo por un taxi, al montarme no tenia muchas ganas de conversar, pero como típico venezolano el buen taxista poco a poco fue hablando hasta que logró sacarme conversación, así estés cansado de hablar mal de la situación.
Mientras hablamos ciertamente me comentaba de lo mal que está el país. Pero me di cuenta que ambos somos galantes de vivir el día a día, ya que no sabemos que va a pasar en el futuro, ni podemos establecer con seguridad ante lo que queramos hacer.
Me comentaba que su hijo de 20 años quiere irse del país, que aquí no tiene oportunidad. Que es profesional, tiene que "taxiar" para poder hacer el mercado porque el sueldo que ganaba no alcanzaba ni para eso. Que vivir de un sueldo en este país no alcanza, que nada alcanza, que aparte la comida no se consigue, que la gente no le interesa nada, que, que y mas que...
Después de eso le dije en pocas palabras vivimos en un "país de incertidumbre"...
De todo esto concluí que Venezuela se ha convertido en eso. El gobierno no sabe que hacer, la oposición tampoco y peor aun la ciudadanía no le interesa nada, el venezolano esta en modo "no me importa nada".
Las soluciones no se ven y las improvisaciones toman fuerza.
Propuestas hay, pero a los gobernantes no le interesa ni medio revisarlas.
Espero algún día ver luz al final del túnel.
David Sabino Giadressi







